Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

ḥayra (asombro, perplejidad) (Glosario de Sufismo)

Le preguntaron: «¿Qué dices sobre maḥabba (el amor)?» Él respondió: No hay barrera entre el amante y el amado. Heyba (el temor reverencial) vuelve mudo al ser humano e impide que hable; ḥayra (asombro, perplejidad) …

Le preguntaron: «¿Qué dices sobre maḥabba (el amor)?» Él respondió: No hay barrera entre el amante y el amado.

Heyba (el temor reverencial) vuelve mudo al ser humano e impide que hable; ḥayra (asombro, perplejidad) impide que el temeroso revele algo; ghayra (celos protectores) impide que los ojos vean a los extraños. Dehşet (el espanto) ata las mentes y no deja decir nada; siempre hay una dehşet constante, una ḥayra inseparable, corazones perplejos, secretos ocultos y cuerpos enfermos... y maḥabba (el amor) domina los corazones con su poderoso dominio.

Hay dos tipos de ḥayra: la ḥayra que surge de la intensidad del temor a cometer pecado y la ḥayra que resulta del sentimiento de reverencia que se abre en los corazones. (Lumaʿ, 275)

La ḥayra es una iluminación que llega a los corazones de los ʿārifūn (gnósticos) durante la contemplación, la reflexión y la presencia, y que les impide seguir pensando. Vāsiṭī dice: la ḥayra es más valiosa que la quietud que resulta de abandonar la ḥayra. (Lumaʿ, 421)

ḥayya ʿala'l- falāḥ 363

ʿAbdullāh Mubārak dijo: La maʿrifa (el conocimiento experiencial de Dios) es no asombrarse de nada, no sorprenderse de nada. Porque la ḥayra surge de ver algo en la qudra (poder) de quien actúa. Sin embargo, todos estos actos son creados por Allah, Exaltado sea. Es imposible que el ʿārif (gnóstico) se asombre por Sus acciones. (Hujwīrī, 326-327)

Shiblī también dijo: La maʿrifa es el estado perpetuo de ḥayra. Hay dos tipos de ḥayra: ḥay...