Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

hubb-i khāṣṣ (Glosario de Sufismo)

Hubb-i khāṣṣ es amar a la Esencia divina (dhāt) sin tener en cuenta al espíritu (rūḥ). En este amor hay estados de embriaguez (sakr ḥāl). Este es un don (mawhiba) que proviene de Allah, Quien es generoso con Sus siervos. …

Hubb-i khāṣṣ es amar a la Esencia divina (dhāt) sin tener en cuenta al espíritu (rūḥ). En este amor hay estados de embriaguez (sakr ḥāl). Este es un don (mawhiba) que proviene de Allah, Quien es generoso con Sus siervos. Este don consiste en que Él ha elegido a ese siervo. Este amor pertenece a los estados (aḥwāl), pues es una dádiva pura de Allah y no está abierta a ninguna intervención del esfuerzo.

El objetivo del amor natural es la unión (ittiḥād, que significa unirse con el amado). Esto es la unificación de la esencia del amado con la esencia del amante, y de la esencia del amante con la esencia del amado. Aunque esto es aquello a lo que alude la Hulūliyya (ishāra), ellos no tienen conocimiento real de este asunto.

Sabe, pues, que sea cual sea la forma en que la apariencia natural (ṣūrat) se manifieste, en cualquier relación (nisba) y en cualquier estado como cuerpo o forma corpórea, si en la realidad (ḥaqīqa) el amor que es inexistente permanece inexistente, entonces el hubb-i rūḥānī (amor espiritual) también, esa forma representa al amado en la imaginación (khayāl). Esto se percibe con una mirada imaginativa y con un ojo propio de ese nivel de imaginación. Cuando dos amantes se abrazan y se besan, absorben la saliva del otro. Esta saliva se difunde en cada uno de los dos amantes. Durante el abrazo y el beso, cada amante respira. El aliento que sale de uno entra en el otro, y viceversa.

Así, el espíritu animal (rūḥ ḥaywānī) en las formas naturales no es otra cosa que este aliento. Cada aliento es el espíritu de cada uno de los que respiran. Mientras respira, el aliento le da vida. Así, el espíritu de Zayd se convierte en el mismo que el de ʿAmr. Este aliento sale del amante, toma forma en la forma del amor y así se realiza el placer del amor. Cuando el aliento que se transmite se convierte en espíritu, el aliento del otro también se convierte en espíritu para el otro. En este caso, es posible hablar de unión (ittiḥād) respecto a cada una de estas dos personas. Es correcto decir: Yo soy el amante, y también soy el amado. Este es el punto final del amor espiritual (amor rūḥānī) en las formas naturales. (Futūḥāt, II, 329)

hubb-i rūḥānī: Hubb-i rūḥānī (amor espiritual) es el amor que reúne el amar al amado tanto por él como por uno mismo en el ser del amante. Sin embargo,