Ambos extremos de la castidad están rodeados por dos cualidades negativas: sharah (insaciabilidad, codicia) y humūd (falta excesiva de deseo, quietud). Sharah es el deseo excesivo por placeres (lezzetler) que la facultad racional considera reprobables y prohíbe, mientras que humūd es la falta excesiva de deseo hacia aquello a lo que el intelecto se inclina y debe procurar alcanzar. Ambas son censuradas. El camino medio, que es la castidad, es elogiado. (Mizān, 67)
El orden de estos (tawājud, wajd y wujūd) ḥāl (estados espirituales) es el siguiente: primero viene quṣūd (intención), luego wurūd (llegada), después shuhūd (visión), luego wujūd (encuentro), y finalmente humūd (extinción). Humūd se produce en la medida de la cantidad de wujūd. El poseedor de wujūd tiene los estados de ṣaḥw (sobriedad) y maḥw (aniquilación). (Qushayri, 37)
(Véase también: akhlāq; castidad)
