Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

ḥusn–qubh (Glosario de Sufismo)

Ḥasan (bueno/hermoso) es aquello que está conforme con el mandato (amr, es decir, el mandato divino o la circunstancia)... Qabīḥ (feo/malo) es aquello que es contrario al mandato. (Hujwīrī, 469) Ḥusn (belleza/bondad) y …

Ḥasan (bueno/hermoso) es aquello que está conforme con el mandato (amr, es decir, el mandato divino o la circunstancia)... Qabīḥ (feo/malo) es aquello que es contrario al mandato. (Hujwīrī, 469)

Ḥusn (belleza/bondad) y jamāl (belleza) existen no solo en las cosas percibidas por los sentidos. Por ejemplo, se dice: este es un buen carácter, este es un buen conocimiento, este es un buen camino y esta es una buena conducta. Por buen carácter se entienden cualidades como el conocimiento, el intelecto, la castidad, el coraje, la taqwa (la conciencia de Dios), la generosidad, la magnanimidad y otros buenos atributos. Estas cualidades no se perciben con los cinco sentidos, sino solo a través de la luz de la bāṣira (la visión interior). (Iḥyāʾ, 9)

Ḥusn, al igual que ḥikma (perfección), es una cualidad de plenitud, mientras que qubh es una cualidad de deficiencia, como el ẓulm (injusticia). Ḥusn es la realización de un objetivo deseado, como la muerte de un enemigo, mientras que qubh es la realización de una situación indeseada, como la muerte de un amigo. A estos se les denomina maṣlaḥa (beneficio) y mafsada (daño/corrupción).

Ḥusn, en relación con lo inmediato (dunyā, la vida mundanal), significa elogio; en relación con lo postergado (ākhira, la otra vida), significa recompensa. Qubh, en relación con lo inmediato, significa reproche; en relación con lo postergado, significa castigo. (Bughyat, 100)

(Véase también: jamāl–jalāl)

ḥusn al-khuluq / señal de ḥusn al-khuluq; ḥusn al-istimāʿ: Dar la palabra al que habla hasta que termine, no prestar demasiada atención al entorno, girar el rostro hacia el que habla, mirar al que habla y estar atento: todo esto forma parte de ḥusn al-istimāʿ (buena escucha).

ḥusn al-taqdīr: Ḥusn al-taqdīr consiste en mantener la moderación en cuestiones de provisión, actuando con cuidado y equilibrando entre la excesiva frugalidad y el derroche. (Mīzān, 76)