ʿIlm al-sharīʿa (la ciencia de la sharia) es una única ciencia que abarca ambos significados conocidos como riwāya (transmisión) y dirāya (comprensión), reunidos bajo un solo nombre. Cuando se unen, surge un conocimiento de la sharia que llama tanto a las acciones exteriores (ẓāhir) como a las interiores (bāṭin). En este sentido, no es posible considerar los aspectos exteriores e interiores del conocimiento como separados entre sí. Esto se debe a que el conocimiento reside en el qalb (el corazón), y si no se expresa con la lengua, es conocimiento interior. Cuando el conocimiento se manifiesta con la lengua, se vuelve exterior. Por esta razón, no decimos que el conocimiento es exterior e interior. En realidad, el conocimiento es el conocimiento de la sharia que conduce y exige tanto acciones exteriores como interiores. Las acciones exteriores son aquellas realizadas por los miembros del cuerpo, como la purificación, la oración, el zakat, el ayuno, la peregrinación, así como las penas legales, el divorcio, la manumisión de esclavos, las transacciones comerciales, el derecho hereditario, la ley del talión y otros preceptos similares. Todas estas son acciones exteriores que realizamos con nuestro cuerpo.
Las acciones interiores, en cambio, son la afirmación, iman (la fe), yaqīn (certeza), ṣidq (veracidad), ikhlas (la sinceridad), maʿrifa (el conocimiento de Dios), tawakkul (la confianza en Dios), maḥabba (el amor), riḍā (la complacencia con el decreto divino), dhikr (el recuerdo de Dios), shukr (la gratitud), ināba (el retorno a Dios), khashya (el temor reverencial), taqwa (la conciencia de Dios), murāqaba (la vigilancia espiritual), tafakkur (la contemplación), iʿtibār (la reflexión), khawf (el temor), rajāʾ (la esperanza), sabr (la paciencia), qanāʿa (la satisfacción), taslīmiyya (la sumisión), tafwīḍ al-umūr (el encomendar los asuntos a Dios), qurb (la cercanía a Dios), shawq (el anhelo), y wajd (la experiencia extática).
