femir; pishrev) (Cuando un grupo, durante un viaje, alcanza el número de tres personas y así forma una congregación, es necesario que uno de los miembros destacados entre ellos sea elegido como amīr (líder). Porque el Mensajero de Dios (la paz sea con él) dijo: "Si sois tres en un viaje, nombrad a uno de vosotros como amīr." (Abū Dāwūd, Jihād, 80) La persona a quien los sufíes llaman pishrev (líder) debe ser quien, entre la congregación, sea el más asceta respecto al mundo (dunyā), quien posea la mayor parte de taqwa (la conciencia de Dios), quien sobresalga en generosidad (sakhāwa) y caballerosidad (murūwa), y quien sea el más compasivo entre la congregación.
El imām es solo uno de aquellos que poseen cuatro cualidades. Los seres existen y continúan existiendo gracias a la gracia y el favor de Allah. Los sabios han dicho: Hay cuatro tipos de gobernantes, y no hay un quinto. El primero es generoso consigo mismo y generoso con su pueblo. El segundo es avaro consigo mismo y avaro con su pueblo. El tercero es generoso consigo mismo pero avaro con su pueblo. El cuarto es avaro consigo mismo pero generoso con su pueblo. Ningún gobernante en la tierra queda fuera de estas cuatro cualidades. (Tadbīrāt, 152)
Nadie salvo aquel cuyo mandato es idéntico al de Allah ha estimado a Allah como Él merece.
Esta es una verdad indudable.
De Él proviene la identidad del discurso (kalām).
Este es el imām esperado.
La espera misma es la esencia de su ocultamiento.
Su final es ḥikma (sabiduría).
Conocer su valor es saber que sabes.
Todo imām cuya imāma es válida hoy
fue antes uno de la congregación.
