Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

lo externo en el surgimiento de la humanidad (Glosario de Sufismo)

Las facultades que son poderes, y aquellos que se les asemejan (los ángeles), son las facultades humanas por las cuales ellos (los ángeles) pueden ser reconocidos en relación (nisba) con el ser humano. Esto es como los …

Las facultades que son poderes, y aquellos que se les asemejan (los ángeles), son las facultades humanas por las cuales ellos (los ángeles) pueden ser reconocidos en relación (nisba) con el ser humano. Esto es como los ángeles que objetaron la creación de Adán (la paz sea con él).

...Ellos están velados por sí mismos (los ángeles sólo se conocen a sí mismos)... Por esta razón... no pueden ver... es decir, no conocen nada más virtuoso que su propia esencia. De hecho, sólo saben que su propia esencia es superior a las demás y malak al-aʿlā

por ello, se prefieren a sí mismos sobre los demás. Sin embargo, este conocimiento que tienen sobre sí mismos no es un conocimiento correcto.

...Así, en ello... es decir, en el surgimiento (nashʾa)—que es el objeto de la afirmación—... es decir, hay una afirmación respecto al surgimiento. Esta afirmación, en la declaración de Ibn ʿArabī sobre este asunto, es un sustituto de la expresión general (esta frase generaliza el surgimiento). Este sustituto, como la declaración sobre la afirmación de los ángeles, se debe a la exposición (bayān) de quien explica la afirmación, de modo que hay dos noticias, no dos significados. ...En el surgimiento hay aptitud...(los ángeles afirman que hay aptitud en el surgimiento) y esto se dirige al nombre, como puede entenderse de la declaración de Ibn ʿArabī: ...toda estación elevada y rango alto entre ellos (los ángeles) proviene de la colectividad divina (jamʿiyya)... Los ángeles no conocen ni ven nada más virtuoso que su propia esencia. Así, del mismo modo que están velados por su propia esencia y facultades, también afirman estar justificados de hecho debido a estar velados de sí mismos por la colectividad divina (jamʿiyya). Pero esta afirmación y pretensión no es correcta.

Sin duda, los profetas y la gente de verificación (taḥqīq) sólo afirman aquello que han verificado. En consecuencia, el ser humano no es de hecho apto para el rango de elevación. Sin embargo, después de la verificación—y no debido a la colectividad divina (jamʿiyya) presente en él, sino después de adquirir las causas—alcanza la estación elevada (el ser humano se eleva no sólo por el aliento divino en su propia esencia, sino después de perfeccionar su carácter y descubrir su esencia mediante su propio esfuerzo). Sin duda, esto es un estado (ḥāl) específico sólo del surgimiento (nashʾa), ya que aparece en sí mismo, y no en otra cosa. (Sofyavi, 19)

(Véase también: lawḥ; lawḥ al-maḥfūẓ)