Ishāra (alusión) es aquello que, debido a la sutileza de su significado, no es explicado verbalmente por el hablante. (Luma, 414)
El propósito de la ishāra es transmitir la intención a otro sin palabras. (Hujwīrī, 467)
La ishāra ocurre por medio de la distancia, incluso cuando hay compañía en la cercanía de otro. (Istilāh, 539)
Según los viajeros en el camino de Allah, la ishāra se permite ya sea porque uno está distante o porque hay un extraño presente. En cuanto a las buenas conductas en las asambleas, algunos shaykhs han dicho: "La ishāra es llamar al que está lejos, exponer la dolencia." Con esto, quieren decir aclarar la aparición de la enfermedad. Porque 'dolencia' es una enfermedad—que también es nuestra opinión—y con esto no se refieren a la 'causa' según la terminología de los racionalistas (ahl al-naẓar, es decir, los teólogos). Allí, la forma de la enfermedad es la siguiente: Del que hace la ishāra, el Rostro del Real (ḥaqq) en estas cosas se ha ausentado. La pretensión surge de quien está ausente el Rostro del Real en las cosas. La pretensión es idéntica a la enfermedad. Según los verificadores (muḥaqqiqūn), está establecido en la existencia (wujūd) que no hay nada salvo Allah (Dios), y el ishfāq (compasión) está afirmado. Si existimos, nuestra existencia es solo por Su existencia. (Futūḥāt, 1, 350–351)
