Si algo es creado (mahlūq), entonces es siervo (ʿabd). (Insān, I, 7)
La Esencia Absoluta (Dhāt-i Muṭlaq; el estado en el que los nombres y atributos se atribuyen no a su existencia, sino a su propio ser). Todo nombre o atributo se atribuye a algo. Esta cosa—ya sea inexistente como el fénix (ʿanqāʾ), o existente—no es otra que la propia Esencia (Dhāt).
La existencia (mawjūd) es de dos clases: la que existe por sí misma, que es la Esencia del Creador, Glorificado y Exaltado sea (Bārī Subḥānahū wa Taʿālā); y la otra, que depende de la inexistencia y es traída a la existencia posteriormente, es decir, lo creado (mahlūqāt). Sepan que la Esencia de Allah, Glorificado y Exaltado sea, no es sino Su propio ser por el cual existe. Porque Él subsiste por Su propio ser (existe por Sí mismo). Él merece los nombres y atributos por Su propia identidad (huwiyya). Por cada significado sagrado en Sí mismo, es concebible que asuma toda forma que ese significado requiera. Es decir, se caracteriza por toda cualidad que Él quiera, por toda descripción para la que merece la existencia, y por todo nombre que indica el concepto requerido por Su perfección. Por esto, tanto la negación de la infinitud como la de la comprensión son parte de Sus perfecciones. Así, se juzga que estas perfecciones no pueden ser comprendidas, pero que Él comprende [todo]. Porque
