Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

ishfāq (Glosario de Sufismo)

La primera estación (maqām) del miedo (khawf) es la taqwa (la conciencia de Dios). En esta estación se encuentran los que son temerosos de Dios (muttaqī), los justos (ṣāliḥ) y los activos en buenas obras (ʿāmil). La …

La primera estación (maqām) del miedo (khawf) es la taqwa (la conciencia de Dios). En esta estación se encuentran los que son temerosos de Dios (muttaqī), los justos (ṣāliḥ) y los activos en buenas obras (ʿāmil). La segunda estación del khawf es el ḥadhar (la cautela, evitar por precaución). En esta estación están los ascetas (zāhid), los poseedores de waraʿ (escrupulosidad) y los poseedores de khushūʿ (reverencia humilde). La tercera estación es la khashyah. En esta estación se hallan los sabios (ʿālim), los devotos adoradores (ʿābid) y los muḥsinūn (los que sobresalen en ihsan [la excelencia espiritual]). La cuarta estación es el wajal. Esta es la estación de quienes practican el dhikr (el recuerdo de Dios), los humildes (mukhbitūn, los que se entregan de corazón a Allah) y los ʿārifūn (los dotados de maʿrifa [el conocimiento de Dios]). La quinta estación es el ishfāq (abstenerse del mal por respeto al Señor). Esta es la estación de los ṣiddīqūn (los verídicos), los mártires (shuhadāʾ), los muḥibbūn (los amantes [de Dios]) y aquellos de la clase de los muqarrabūn (los allegados a Allah) que son de tipo especial. Su temor no proviene de ver lo que se obtiene por miedo al castigo, sino de conocer los atributos debido al Poseedor del atributo. (Kūt, I, 241)

Toda cosa agradable o desagradable que encuentres es algo que existe actualmente, que ocurrió en el pasado, o que ocurrirá o se espera en el futuro... Cuando lo esperado ocurre como algo que produce dolor y aflicción en el qalb (el corazón), a esto se le llama khawf e ishfāq... (Iḥyāʾ, IV, 174)

Ishfāq (compasión) es la continuidad de un ḥadhar (precaución) que se asemeja al sentimiento de misericordia. La primera sutileza del ishfāq es tener ishfāq hacia el nafs (el ego / alma inferior) por su terquedad, hacia las acciones por temor a que se desperdicien, y hacia las criaturas por sus excusas. La segunda sutileza es alejarse de la gente.