En la sharia, abandonar el isticmār (purificación ritual con piedras) es uno de los grados del cem (reunión espiritual). La creación se basa en la distinción entre impar y par, cese y continuación, prevención y perpetuidad, o interrupción y mantenimiento. Quien realiza el isticmār distingue entre ḥudūth (originación) y qidam (eternidad), y también comprende la diferencia entre qidam y qadam (preexistencia y precedencia). Cuando no hay agua y se realiza el tayammum (ablución seca), no es necesario el isticmār. Si esto se hace en secreto, la norma sobre este asunto es aún más fuerte. A quien realiza el isticmār se le revela el secreto de lanzar piedras a las jamarāt (pilares de piedra) durante el ḥajj. Quien realiza el isticmār un número impar de veces ha obrado bien, pero quien lo hace un número par de veces ha errado. La persona considerada saʿīd (feliz), tal vez por temor a que su sueño dure hasta la Resurrección (ḥashr) debido a la muerte, no duerme sin realizar la oración del witr. (Letāʾif, 71)
istidlāl-i shāhid ʿalā al-ghāʾib (inferir lo oculto por medio de lo visible): Se preguntó a Ibn Sāʾigh sobre el asunto de inferir lo oculto (es decir, al Real, al-Ḥaqq) por medio de lo visible (el testigo), y respondió: «¿Cómo se puede inferir a Aquel que no tiene igual ni semejante por medio de los atributos de algo que sí tiene igual o semejante?» (Kushayrī, 27)
