Es unir mediante el restablecimiento del equilibrio.
En las prácticas, ināba (el retorno arrepentido a Dios) es cuando el nafs (el ego / alma inferior) se dirige hacia el qalb (el corazón), de modo que el corazón, iluminado por su luz, halla tranquilidad en la presencia (de Dios). En la ética, ināba consiste en mostrar sabr (la paciencia) en la obediencia y sumisión del corazón mientras asciende hacia el Señor, y en estar plenamente complacido y en paz con este resultado.
El principio fundamental de la ināba en el camino espiritual es la firmeza de la resolución, la fortaleza de la voluntad y el espíritu de intimidad.
