ʿIsma (infalibilidad) e ifiṣām (aferrarse, adherirse) son de dos tipos: itisām (aferrarse firmemente) a Allah y itisām a la cuerda de Allah. Si eres de la gente de la cuerda (la gente del Corán, que es la cuerda de Allah), entonces eres de la gente de los medios. Si te aferras a Allah, te conviertes en uno de los amigos de Allah. Entre los amigos de Allah, hay generales y khasṣṣ (siervos especiales y selectos). Se dice (véase itmi'nān 499) que la característica distintiva de los amigos de Allah es que, al contemplar las realidades de lo creado por Allah, se diferencian de los demás por reflexionar profundamente al modo del Real (al-Ḥaqq). (Futūḥāt, IV, 404)
Itisām es preservar la obediencia y observar el mandato. El primer tipo de itisām es hacia las formas (el exterior), el segundo es el abandono de todo lo que no sea Allah (mā siwā), y el tercero es hacia ittisāl (la unión con Allah). Ittisāl: Es presenciar únicamente a Allah, y a esto se le llama itisām a Allah. (Rawḍa, 478)
Itisām es apoyarse en el Transformador de los estados (Allah, quien cambia las condiciones) ante la intensidad de las tribulaciones. (Jāmiʿ, 54)
Itisām es de tres tipos: el itisām de la gente común es hacia la religión de Allah; el itisām de la élite es hacia la cuerda de Allah; y el itisām de los más selectos es hacia Allah mismo (se aferran sólo a Él). (Jāmiʿ, 61)
En los comienzos (bidāya), itisām es aferrarse a la cuerda de Allah. Aferrarse a la cuerda de Allah significa servir conforme al Libro y la Sunna. En los capítulos sobre transacciones espirituales (abwāb), itisām es aferrarse al tawfīq (la gracia habilitadora divina) y la ayuda de Allah para resistir los poderes del nafs (el ego / alma inferior) y frustrar las trampas de Satán. En los tratos (muʿāmalāt), itisām es aferrarse a Su fuerza y poder. En la moral (akhlāq), itisām es adherirse únicamente a la moral de Allah, esforzándose por atraer Su amor, que es necesario para Su unidad (waḥda). En las estaciones de walāya (amistad con Dios), itisām es aferrarse a las luces de las manifestaciones de Sus Nombres. En las estaciones de las realidades (ḥaqāʾiq), itisām es aferrarse a la manifestación de Su Esencia. En las etapas finales (nihāya), itisām es, después de estar completamente aniquilado (fanāʾ) en Su identidad, aferrarse a la divinidad (ulūhiyya) para actuar con subsistencia (baqāʾ) por medio de Él. (Jāmiʿ, 275)
