Es quitar el velo del conocimiento de asuntos como esforzarse por algo, la unión (ittiṣāl), la separación (infiṣāl) y otros atributos de la materia. En última instancia, es purificar la maʿrifa (el conocimiento experiencial de Dios) del conocimiento, presenciar al Real (al-Ḥaqq) a través del Real, y depurar la observación de las formas de tu propio testimonio y el de los demás. El estado de baqāʾ (la subsistencia en Dios) después de fanāʾ (la aniquilación en Dios) ocurre en el momento en que la multiplicidad aparece dentro de la unidad. Así, lo originado (ḥudūth) no corresponde a la preeternidad (qidam); y la distinción (farq) no se opone a la unión (jamʿ). (Jāmiʿ, 276)
riyāzat-i ṣibyān 823
