Han asumido el esfuerzo de aumentar la taqwa (la conciencia de Dios) y la obediencia, lo que conducirá a las maqām (estaciones espirituales). Este esfuerzo es para que su viaje espiritual (sayr sulūk) sea sayr fī-llāh (en Dios). (Kāshānī, 42; Jāmiʿ, 80)
Quienes están apartados de la maʿrifa (el conocimiento experiencial de Dios) son cenāʾib. Es decir, son aquellos que permanecen alejados de la maʿrifa del Real (al-Ḥaqq). Con su mirada intelectual, infieren la causa a partir del efecto, pero están velados de la realidad del conocimiento. Estos son la gente de la contemplación racional y la inferencia. (Sofyavī, 201)
