Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

kalenderi (Glosario de Sufismo)

Kalenderi se refiere al grupo que, embriagados por la pureza del qalb (el corazón), transgreden los límites de la sharia (la ley sagrada) y eliminan toda restricción y etiqueta respecto a la convivencia y la reunión …

Kalenderi se refiere al grupo que, embriagados por la pureza del qalb (el corazón), transgreden los límites de la sharia (la ley sagrada) y eliminan toda restricción y etiqueta respecto a la convivencia y la reunión mixta (como la separación entre hombres y mujeres). Este término señala a quienes actúan según la dirección dictada por la pureza de su qalb, y han reducido los actos de adoración como la oración y el ayuno, salvo los obligatorios. No ocupan su mente con obtener ninguno de los placeres lícitos del dunyā (el mundo) permitidos por la sharia. En estos asuntos, prefieren la facilidad de las rukhsas (dispensas) antes que las sutilezas del camino de la severidad (ʿazīma). Sin embargo, los kalenderis han abandonado acumular, reunir y aumentar cosas para satisfacer sus necesidades mundanas. No han adoptado el atuendo ni el comportamiento de los devotos, ascetas y adoradores. Se conforman con la pureza de qalb, en la que creen estar junto a Allah, y con esto les basta. Fuera de su pureza de corazón, no tienen otro objetivo adicional que deseen alcanzar.

La diferencia entre el kalenderi y el malāmati es la siguiente: el malāmati se esmera en ocultar sus actos de adoración. El kalenderi, en cambio, busca destruir las ʿādāt (costumbres). El malāmati se aferra firmemente a todas las puertas del bien y la virtud, y acepta esto como mérito. Sin embargo, procura ocultar todas sus acciones y estados a los demás. En su comportamiento y vestimenta, el malāmati se mantiene al nivel de la gente común, procurando ocultar su estado y no ser reconocido, pareciéndose a ellos en el vestir, el movimiento y la conducta. No obstante, desea alcanzar grados más elevados. Se esfuerza (gayret) en hacer todo lo que acerque al siervo a Allah. El kalenderi no asume una forma específica, ni le importa ser reconocido o no. No presta atención a nada más que a la pureza de qalb, que considera su capital.

En cuanto a los sufíes (sufiyya), hacen todo en su debido lugar, actuando con conocimiento de todos los tiempos y estados. Ponen a la gente en el lugar de la gente y al Real (Haq) en el lugar del Real. Se ocultan cuando es necesario ocultarse y actúan abiertamente cuando es necesario ser abiertos. Sus acciones se realizan de acuerdo con la serenidad mental, el correcto tawhid (la unicidad de Dios), la maʿrifa (el conocimiento de Dios) perfecta, la veracidad y el ikhlas (la sinceridad). (ʿAwārif, 51)