Kemālullāh consiste en Su esencia. Sin embargo, Su esencia no puede ser comprendida ni entendida. No hay fin a Su perfección. Allah, Exaltado sea, conoce tanto Su propia esencia como que Su esencia no puede ser comprendida, y sabe que no hay fin ni respecto a Sí mismo ni respecto a cualquier otra cosa. Es decir, Allah conoce Su esencia tal como es en Su propio nafs (nafs, el ego / alma inferior), después de saber que no puede ser comprendida por ningún otro.
La intención de nuestra afirmación de que "Él conoce Su propia esencia" es la siguiente: a Allah le corresponde la perfección de la abarcabilidad y la incognoscibilidad. El significado de nuestra afirmación de que "Allah conoce Su esencia tal como es en Su propio nafs, después de saber que no puede ser comprendida por ningún otro" es el siguiente: esto le es propio en cuanto a Su grandeza e infinitud. Pues sólo aquello que tiene un fin puede ser comprendido. Sin embargo, el Allah Exaltado es infinito; y es imposible comprender o captar aquello que es infinito. En este ḥāl (el estado espiritual), comprender Su esencia significa juzgar que el alcance y la esencia de Su conocimiento son dignos de permanecer desconocidos. No significa aceptar que Su esencia pueda ser comprendida de alguna manera. (Insān, I, 57)
