karāma/karāmāt (el prodigio/los prodigios de un santo); fahwāʾ-i shayṭāniyya (implicación satánica); āyāt (signos); āyāt-i rakāʾib (signos de maravillas); istidrāj (seducción gradual); karāmāt al-awliyāʾ, karāmāt al-awliyāʾ Allāh (prodigios de los walī / awliyāʾ, amigos de Dios); karāma ḥissiyya (prodigio sensorial); karāma maʿnawiyya (prodigio espiritual); karāma al-ṣiddīqīn (prodigio de los veraces); karāma al-walī (prodigio del walī); maqām-i khāriq-i ʿāda (estación de ruptura de la norma); manzila (estación); ṣāḥib-i istidrāj (poseedor de istidrāj); ṭilasmāt (talismanes); umūr-i gharība (asuntos extraños).
Escuché de Abū Yazīd (al-Bisṭāmī) lo siguiente: Un hombre adinerado vino a mí y preguntó: '¡Oh Abū Yazīd! ¿Por medio de qué alcanzaste este rango?' Le respondí: 'Dejando el rango a un lado, el Real (Dios) me concedió ocho karāma (prodigios), y luego me llamó: "¡Oh Abū Yazīd!". Estos rangos son los siguientes: El primero es que me vi a mí mismo detrás y a los demás por delante de mí. El segundo es que, por compasión, estuve dispuesto a ser arrojado al fuego en lugar de la gente. El tercero es que mi objetivo fue dar felicidad al qalb (corazón) del muʾmin (creyente). El cuarto es que nunca guardé nada para el día siguiente. El quinto es que siempre he pedido la misericordia de Allah para la gente más que para mí mismo. El sexto es que dediqué mi esfuerzo a dar felicidad al qalb del muʾmin y a borrar su tristeza. El séptimo es que, por compasión, fui el primero en saludar al muʾmin que encontraba. El octavo es que me dije a mí mismo: Si Allah me perdonara en el Día de Qiyāma (Resurrección) y me concediera permiso para interceder, primero intercedería por quien me causó daño y sufrimiento, y después por quien me hizo el bien y me otorgó favores.'
Abū Yazīd (que Allah tenga misericordia de él) también dijo: 'Si ves a un hombre a quien se le ha concedido una karāma (prodigio) tal que se sienta con las piernas cruzadas en el aire, no te dejes engañar por él hasta que veas cómo observa los mandatos y prohibiciones, los límites, y su adhesión a la sharia (la ley sagrada).'
Āyāt (signos) son para Allah; muʿjizāt (milagros) son para los profetas.
