Kevkeb-i subh (la estrella de la mañana) es la primera de las manifestaciones (tajallī) que se percibe. También se ha utilizado en referencia a quien ha realizado la manifestación del nafs universal (nafs-i kullī) y ha alcanzado la maʿrifa (el conocimiento de Dios).
Este término se toma de la aleya: «Cuando la noche lo cubrió, vio una estrella...» (al-Anʿām 6:76), refiriéndose al momento en que el Mensajero de Dios (la paz sea con él) contempló la estrella. (Kāshānī, 70; Jāmiʿ, 94)
