Debe saberse también que las aʿyān-i thābita (arquetipos inmutables) de los existentes posibles y las formas intelectuales, que consisten en sus esencias, al ser teñidas con el tinte de la existencia, no significa que estas formas intelectuales hayan salido del grado del conocimiento y adquirido una existencia externa. Tal cosa es imposible, pues tal significado implicaría (Dios no lo quiera) ignorancia por parte de Allah Altísimo, y Allah Altísimo está exento de ello. Más bien, esto significa que los existentes posibles carecen de esas perfecciones, y que el wujūd (existencia) externo corresponde a las formas intelectuales que existen más allá de la existencia intelectual. Es como un carpintero que imagina una tabla en su mente y luego la fabrica externamente. Sin embargo, en este caso, la forma externa de la tabla no aparece idéntica a la forma en el conocimiento del carpintero. Más bien, surge una existencia externa que corresponde a la forma mental de la tabla. ¡Comprende esto bien!
Sabe que, a diferencia de la nada absoluta (ʿadam-i ṣirf), todo otro tipo de nada, cuando es teñido por una de las sombras de las perfecciones existenciales que le corresponden y se reflejan en él, entonces también se realiza sobre él existencia y forma en el exterior. No permanece bajo la influencia de estas sombras. Tampoco acepta ningún color o tinte. ¡Cómo podría aceptar color o tinte! Pues no es el opuesto de estas sombras. Si tuviera un opuesto, entonces tendría que ser la misma Esencia de la Existencia Pura (Ḥaḍrat-i Wujūd-i Ṣirf).
El gnóstico (ʿārif) cuya maʿrifa (conocimiento experiencial de Dios) es completa, después de ascender al grado de la Esencia de la Existencia Pura (Ḥaḍrat-i Wujūd-i Ṣirf), cuando llega a esta estación de la nada absoluta (ʿadam-i ṣirf), por medio de ser teñido por el grado de existencia, también alcanza esta nada, se adorna y embellece con ella. En ese momento, este ʿārif, en realidad, obtiene una belleza y bondad para todos los grados de la nada, tanto en resumen como en detalle, que son sus grados esenciales. En estos grados pueden realizarse tanto el jamāl (belleza) como el kamāl (perfección). Este principio de khayriyyah (bondad) que se extiende a todos los grados esenciales está reservado solo para tal ʿārif. Si la khayriyyah se extiende a otra persona, o bien se limita a algunos de los grados detallados de las nadas esenciales, o bien se extiende a todos los grados detallados según diferentes grados. Sin embargo, este segundo ḥāl (estado espiritual) rara vez ocurre.
En el grado de la nada resumida (martaba), que es la esencia misma de todo mal y deficiencia, nadie excepto el ʿārif mencionado puede obtener ni siquiera un aroma de khayriyyah, ni puede obtener ninguna de las cualidades de la unión de existencia y nada. Así, incluso el shayṭān (demonio) de este ʿārif, que está caracterizado por la khayriyyah perfecta, obtiene la belleza de islām (sumisión). Su nafs-i ammāra (alma imperiosa)...
