Ha sido denominado como la “presencia de la perfección” (ekmeliyyet ḥaḍrat), la “estación de las estaciones de los grados” (martaba-i marātib, la estación de las estaciones de los grados), debido a que en ella todas las estaciones se manifiestan con el juicio de distinción (tamayyuz); es decir, en esa estación los nombres comienzan a diferenciarse entre sí. Así, esta estación otorga plenamente y de manera perfecta el derecho a cada uno de los nombres, atributos, modos (shuʾūn), consideraciones (iʿtibār) y relaciones (iḍāfa). (Marātib, 15)
Ulūhiyyat (divinidad) es el nombre de la estación que abarca todos los nombres, atributos y actos de la Esencia (dhāt). Esto requiere maʾlūh. Maʾlūh (el que es tomado como deidad, el adorado como deidad) es el nombre dado al mundo en cuanto a su existencia. En cuanto a su maʾlūhiyyat, el mundo es el lugar de manifestación (maẓhar) de la Esencia del Real (al-Ḥaqq) junto con todos los requisitos de los atributos y actos. Porque la existencia del mundo, tanto en su esencia como en su quididad, es accidental. Por lo tanto, ha manifestado la Esencia del Real junto con los requisitos de Sus atributos y actos.
Rubūbiyyat (señorío), por otro lado, rubūbiyyat, es el nombre de la estación que reúne todos los nombres, atributos y actos. Esto requiere marbūb. Marbūb (el que toma un señor, el que sirve al Señor) es el nombre del mundo junto con las cualidades que adquiere después de su aparición. El mundo, en cuanto a su marbūbiyyat, se ha convertido en el lugar de manifestación de los nombres de los atributos, y ese nombre es Rabb (Señor). Si no fuera así—si ulūhiyyat no requiriera maʾlūh y rubūbiyyat no requiriera marbūb—entonces ni maʾlūh ni marbūb existirían. Si no existe ni maʾlūh ni marbūb, entonces ningún aspecto de ulūhiyyat o rubūbiyyat se realizaría.
Ulūhiyyat y rubūbiyyat, como la paternidad y la profecía, son de aquellas cuestiones relativas cuya existencia depende, por así decirlo, de la existencia del agua, y se realizan por su propia existencia.
El tiempo, marbūb... no es lo mismo, es decir, no ocurre la realización de marbūb. ... para ellos, es decir, para ulūhiyyat y rubūbiyyat, ... sólo ocurriría con maʾlūh, marbūb y el mundo. ... Esto es así en cuanto a la existencia o a la estimación. Así, la existencia efectiva del mundo o su existencia potencial es una y la misma.
El Real (al-Ḥaqq), en cuanto a Su Esencia, no necesita de los mundos. Pero rubūbiyyat no es así... es decir, tal cosa no puede decirse de rubūbiyyat. ... No está sujeta a este juicio... Es decir, no está sujeta al juicio de no necesitar la existencia de los mundos, y ulūhiyyat es igual. ... Entonces, lo que queda es el mandato (amr)... amr, es decir, el asunto divino (perteneciente a Dios). (Este amr) es la unión entre lo que requiere rubūbiyyat y la no necesidad de la Esencia respecto al mundo. Rubūbiyyat, en cuanto a ḥaqīqa (realidad interior) y calificación (ittiṣāf), no es otra cosa que esta misma Esencia. Si rubūbiyyat estuviera separada de la Esencia en algún aspecto, entonces la Esencia, en cuanto a aḥadiyya (unicidad absoluta), sería independiente del mundo, pero en cuanto a rubūbiyyat, merecería necesitarlo. (Sofyavi, 207)
