Mecmaʿu’l-ehvāʾ (el que reúne los deseos), es la belleza absoluta (mutlaq jamāl). Porque en el deseo (hawā, amor) siempre hay una huella de belleza (jamāl). Así se ha dicho:
Aunque lleves tu corazón adonde el amor quiera,
el amor es solo para el primer amado.
El majdhūb (el arrebatado por Dios) Shaybānī también dijo:
Mañana, toda tu belleza
se reunirá en tu rostro,
hoy está dispersa por los mundos.
(Kāshānī, 78; Jāmiʿ, 96)
