Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

mubāhāt (jactancia)

Pregunté: ¿Cómo ocurre la mubāhāt (jactancia), a qué conduce y hasta dónde llega su daño? Me respondió así: La mubāhāt ocurre mediante el conocimiento y la riqueza. La jactancia con el conocimiento es la siguiente: …

Pregunté: ¿Cómo ocurre la mubāhāt (jactancia), a qué conduce y hasta dónde llega su daño? Me respondió así: La mubāhāt ocurre mediante el conocimiento y la riqueza. La jactancia con el conocimiento es la siguiente: Dedicarse constantemente al estudio, memorizar mucho y perseverar en la memorización, recibir hadices de numerosos transmisores de hadiz, y poder responder de inmediato cuando se le pregunta, ya sea a sí mismo o a otros. Con este comportamiento, busca elevarse encontrando la verdad o mostrar que es superior a los demás y más sabio que ellos. Para mostrar que es más sabio que su compañero, cita de inmediato un hadiz. Si su compañero va a mencionar un hadiz, dice que ya lo conoce, con la intención de jactarse y ser superior a él.

La jactancia con las obras es la siguiente: Cuando se reúne con quienes realizan dhikr (el recuerdo de Dios), participan en jihād (lucha en el camino de Dios), rezan o realizan buenas obras, si otro va a rezar, él se levanta a rezar por temor a que el otro parezca superior a él. Si otro reza a su lado, no quiere que rece para que se vea su propia virtud. Si rezan juntos, prolonga la oración. Incluso si su compañero se cansa y abandona la oración, quiere parecer superior y que los que saben o los que rezan con él se vean pequeños y a él como superior. Lo mismo ocurre en el combate; quiere adelantarse a los demás, estar delante mientras los otros quedan atrás. Se obliga a atacar al enemigo y ataca con todas sus fuerzas para que se vea que es superior a su compañero y más virtuoso que él. Si en ese momento fuera muerto, tal vez toda su recompensa se perdería y no estaría a salvo del castigo de Allah. (Este asunto) se aplica también a otras obras. (Riʿāya, 129)

La mubāhāt respecto al dunyā (vida mundana) es la siguiente: Por ejemplo, se jacta de sus edificios. Hace gastos para sus vecinos cercanos, parientes, amigos, colegas y otros de su entorno que no haría si estuviera solo. Si fuera a construir un edificio para sí mismo, gastaría en exceso por jactancia, para que él sea superior y nadie lo supere. En la adquisición de bienes materiales, trabaja más para que nadie lo supere y para elevarse obteniendo riqueza y que su nombre sea mencionado. Se comporta de la misma manera respecto a los sirvientes y los bienes del hogar. (Riʿāya, 130)