Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

Lo condicionado y la imaginación continua (Glosario de Sufismo)

Un grado (martaba), como el conocimiento, que es una sutileza condicionada (mukayyad laṭīf), convierte lo denso (kathīf)—es decir, aquello que es espesado y perceptible—en una forma perceptible. Sin duda, aquí se …

Un grado (martaba), como el conocimiento, que es una sutileza condicionada (mukayyad laṭīf), convierte lo denso (kathīf)—es decir, aquello que es espesado y perceptible—en una forma perceptible. Sin duda, aquí se manifiesta en forma de leche. Este grado, como los sensibles (maḥsūsāt), convierte lo denso condicionado (mukayyad kathīf)—es decir, lo que es denso en grado limitado—en un estado sutil (laṭīf). Sin duda, aquí se manifiesta en forma de imaginación (hayāl). El origen de este grado es la facultad en la primera cavidad del cerebro.

Sabe que, cuando tomas todas las formas (ṣuwar) que aparecen en este grado—ya sean de los sensibles (perceptibles por los sentidos) o de los no sensibles (imperceptibles)—y cuando contemplas todas las formas distintas excepto aquellas definidas por su propia esencia (como la separación del cuatro respecto al tres), se te revela un mundo independiente. Este mundo, junto con la facultad en el cerebro y las formas de la imaginación, es en realidad el barzakh (el istmo) entre todos los existentes abstractos (mujarrad) y concretos (mushahhas). Algunos sufíes han llamado a este segundo grado la imaginación absoluta (hayāl-i muṭlaq) y la separada (munfaṣil). (Asfār, 131)