ḥaqīqa (la realidad interior), a pesar de las perfecciones (kamālāt) que se han reflejado en ellas, son en esencia los fundamentos de todo mal y deficiencia, es decir, los adams (no-existencias). Esta visión requiere explicaciones detalladas que deben ser escuchadas con el oído del intelecto... (Maktūbāt, I, 210)
Algunos dicen que los ṣifāt (atributos divinos) son idénticos a Allah, otros dicen que son distintos de Allah, y otros sostienen que no son ni idénticos ni distintos. Aquellos que aceptan que los atributos son idénticos a Allah somos nosotros, los miembros de la orden Shādhiliyya. Quienes aceptan que son distintos de Allah son Ibn ʿArabī y sus seguidores. Los que sostienen que no son ni idénticos ni distintos son nuestros grandes sabios. (Ibn ʿArabī dice: Todo atributo requiere su opuesto. El ser humano es incapaz de ser el lugar de manifestación (tajallīgāh) de un atributo que no sea ni de belleza (jamāl) ni de majestad (jalāl). Ese atributo se sitúa entre los atributos de belleza o majestad. El juicio pertenece a aquello que predomina de acuerdo con el temperamento del ser humano. (Nafahāt, 66)
