La ḥaqīqa (la realidad interior), a pesar de las perfecciones (kamālāt) que se han reflejado en ellas, son en esencia los fundamentos mismos de todo mal y deficiencia, es decir, los 'adamat' (inexistencias). Esta visión requiere explicaciones detalladas que deben ser escuchadas con el oído del intelecto... (Maktūbāt, I, 210)
Según este humilde, los aʿyān-i thābita (arquetipos inmutables) consisten en estos 'adamat' (inexistencias) y 'kamālāt' (perfecciones) que se entremezclan entre sí.
Así, Allah, el Absolutamente Poderoso, en el momento que Él quiere, en el nivel de conocimiento llamado la 'esencia de las cosas posibles' (māhiyyat-i mumkināt), ha teñido la esencia de esta 'adamiyyat' (inexistencia) con el tinte de 'wujūd-i zillī' (existencia sombra), junto con las perfecciones y las cosas necesarias que se han reflejado en esos 'adamat'. De este modo, Él los creó como existentes externos y también como efectos externos.
