Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

Nūru'l-Envār

Nūru'l-Envār (la Luz de las Luces) se refiere a la Esencia Divina de Allah, el Altísimo y Glorificado. (Kāshānī, 98; Jāmiʿ, 103) La luz accidental (nūr-i āriz) no es autosuficiente en su propia esencia (no es …

Nūru'l-Envār (la Luz de las Luces) se refiere a la Esencia Divina de Allah, el Altísimo y Glorificado. (Kāshānī, 98; Jāmiʿ, 103)

La luz accidental (nūr-i āriz) no es autosuficiente en su propia esencia (no es autosubsistente, sino que depende de otros seres). Sin embargo, tampoco depende de la noche. Otorga sus luces a los barzaj (berzakh, istmos), pero es algo distinto del barzakh. Tampoco es la substancia de la noche.

La luz pura (nūr-i maḥḍ) está viva. Lo que está vivo es dārrāk-i faʿāl (aquel cuya actividad nunca queda incompleta, cuya acción siempre se realiza plenamente). La vida es la manifestación de una cosa para su propia esencia. En ese ḥāl (estado espiritual), la luz pura está viva, y todo ser vivo es luz pura. La ḥaqīqa (realidad interior) de la luz en su esencia no es diferenciada ni se caracteriza por perfección o deficiencia.

Las luces se clasifican en mujarrad (inmateriales) y no mujarrad. La perfección absoluta pertenece a Nūru'l-Envār (la Luz de las Luces). Es el Viviente (al-Ḥayy) que percibe Su propia Esencia por Su propia Esencia, el Autosuficiente (al-Ghanī) y el Hallador (al-Wājid), el Nūru'l-Envār, y el Dominador (al-Qahhār) sobre todas las cosas, en quien no existe la posibilidad (imkān) de la no-existencia (ʿadam) en Sí mismo. Es Aquel cuya Esencia no depende de ninguna condición, el Único (waḥdānī) que es singular y exclusivo. Todo lo demás depende de Él. (Rawḍa, 564)

El Ishrāqī (iluminacionista) es quien busca adornarse con Nūru'l-Envār, también llamado el Real (al-Ḥaqq), y alcanzar la unión con él. Esta unión se realiza por Allah, ya sea mediante un intermediario o directamente, por el propio Real. (Rawḍa, 621)