Asrār (los secretos) emanan de Él, ascienden hacia Él y se obtienen por medio de Él. Porque es Él quien retiene (los secretos). La esencia del tawhid (la unicidad de Dios) está preservada. No está oculta; más bien, es lo más oculto de lo oculto. (Tawāsīn, 212)
Allah, el Altísimo, durante los movimientos celestes y las orientaciones angélicas, manifiesta luces con asrār, ma...
