Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

ravh y tarawwuh (Glosario de Sufismo)

Ravh y tarawwuh son las brisas que se agitan en los corazones de la gente de ḥaqīqa (la realidad interior). Por medio de ellas, se alcanza alivio del pesado cansancio que conlleva asumir la observancia de la bella ināya …

Ravh y tarawwuh son las brisas que se agitan en los corazones de la gente de ḥaqīqa (la realidad interior). Por medio de ellas, se alcanza alivio del pesado cansancio que conlleva asumir la observancia de la bella ināya (la solicitud divina). Yahyā Muʿādh dice: La sabiduría es el ejército que Allah envía a los corazones de los ʿārifūn (los que poseen maʿrifa, el conocimiento experiencial de Dios). Gracias a ellas, se liberan de las tribulaciones del dunyā (el mundo). (Lumaʿ, 427)

ravza (A2) )) (shams al-ḍuḥā)

El sol del ḍuḥā que se eleva en el firmamento
se yergue como una rama fresca en la ravza

Por el sol del ḍuḥā (el sol de la mañana), se entiende la claridad manifiesta del tajallī (la manifestación divina) en el momento de la ruʾya (la visión de Dios). El firmamento (falak) no es sino la forma en la que ocurre el tajallī. Esto varía según las creencias (iʿtiqād) y las maʿārif (gnosis) alcanzadas. Este es el grado de tabaddul (cambio) y taḥawwul (transformación) en las formas. Este poder divino y atributo señorial revela los signos de la gente del Paraíso en las calles del Paraíso, donde no hay comercio. Aquí, algunos ʿārifūn como Kuzayb al-Bān y otros pueden alcanzar este grado a través de formas sensibles.

En cuanto a las formas interiores (bāṭinī), todas ellas son los ḥāl (estados espirituales) de la gente. Con su aparición, se alude a la manifestación en el ojo del que presencia. La rama fresca es el atributo de Qayyūmiyya (la Autosubsistencia Divina) en la ravza. Por ravza (jardín/paraíso), no se entiende el jardín de las ciencias, sino el jardín de los nombres divinos. La expresión 'se yergue' alude al taḥalluq (adopción de carácter) con este atributo. Ibn Junayd y otros, sin embargo, sostienen la opinión contraria. Según ellos, es una alusión a quienes no adoptan este atributo. Hemos acordado que solo cuando uno se abstiene de taḥalluq con este atributo puede haber un impedimento para realizar su taḥaqquq (realización, actualización de la realidad del atributo adoptado en uno mismo). Porque el taḥalluq con algo es un indicio que conduce a su taḥaqquq. Quien no adopta el atributo no alcanza su realización (no se actualiza en él), pues no posee el sabor (dhawq) que lo percibe. Aunque no conozcamos el sabor ni el ḥāl, sí conocemos una señal o indicio respecto a ello. De la expresión 'se yergue', parecería que allí se planta una huella o marca, pero no es así. (Tercümān, 106)