ḥayrat-i ṣifāt (perplejidad respecto a los atributos divinos) se refiere a la perplejidad en torno a los atributos divinos. La primera es kufr (la incredulidad) y shirk (asociar copartícipes a Dios), ya que el ʿārif (gnóstico) no puede tener jamás duda alguna sobre la existencia (wujūd) de la Esencia divina (Zāt). La segunda perplejidad, en cambio, es maʿrifa (el conocimiento de Dios), porque los atributos de Allah quedan fuera de la capacidad de concepción de los intelectos. Por ello, algunos han dicho: ¡Oh Guía de los perplejos! ¡Aumenta mi perplejidad! Así, desde el principio, se afirma el wujūd (existencia) de Allah y la perfección de Sus atributos, y se aclara que Él es el fin último de todos los seres humanos, el que responde a las súplicas (dua), y que para los perplejos no hay otro ser digno de perplejidad sino Él. Por eso se pide que aumente la perplejidad. Al hacer esta petición, se comprende que la perplejidad y el desasosiego del intelecto son una forma de duda y vacilación (cakfe, es decir, indecisión y pausa). (Hujvīrī, 327)
ḥayye 'alā'l-falāḥ (ven al éxito): Es la llamada al falāḥ (la salvación) para la manifestación de baqāʾ (la subsistencia en Dios), la salvación de los afortunados y la imposibilidad de salvación para los desdichados; es la separación (fasl) y la división de la tierra y el cielo en el Día del Juicio. (Latāʾif, 88)
