Ha descansado debido a su fatiga, pero no ha llegado a ser el ṣāḥib (poseedor) del secreto. El límite del conocimiento y la comprensión del secreto es el yabarūt (el ámbito de la omnipotencia divina). La visión interior (baṣīra) ha penetrado en las luces del malakūt (el mundo espiritual). Este es el punto final del viaje (sayr). (Rihle, 227)
(Véase también: qalb; nafs; rūḥ)
ʿAql-i ʿĀshir (según Jās): Cuando llegas al cielo del mundo, la espiritualidad de la esfera lunar viene a ti. Según los sabios (filósofos), es el ʿAql-i ʿĀshir (el Décimo Intelecto) quien espera a tu servicio. Pues es el sirviente de Adán, y tú eres su huésped. Este intelecto o ángel—llámalo como quieras—ejerce autoridad sobre los muwalladāt (seres generados) y los elementos (es decir, fuego, aire, agua y tierra), y se convierte en su gobernante. Cuando se vuelven hacia tu servicio, te otorgan el rango de ejercer autoridad. Entonces, en el ámbito del devenir y la corrupción (kawn wa fasād), actúas como deseas; en la esencia del Décimo Intelecto, ves todas las formas imaginadas de los seres generados, y comprendes que las formas que vemos en nuestro mundo son esas. Esto no significa que su semejanza exista en nosotros; más bien, lo que vemos de los muwalladāt son sólo aquellas que vemos en la esencia del Décimo Intelecto. (Asfār, 152)
