Sihr (magia) es transformar o alterar las cosas manifiestas mediante la palabra o la acción. Una persona puede trasladar los significados desde sus lugares de origen. Los magos soplan sobre nudos, de los cuales Allah nos ha ordenado buscar refugio. (Küt, II, 148)
Los fenómenos maravillosos o extraordinarios en el ámbito de la naturaleza (umūr-i gharība) se originan en tres principios: En primer lugar, pueden enumerarse ciertos poderes pertenecientes al nafs (el ego / alma inferior). En segundo lugar, ocurren debido a las propiedades particulares en la estructura de los cuerpos; por ejemplo, el imán atrae al hierro debido a su poder específico. En tercer lugar, algunos sucesos extraordinarios (khāriqu’l-ʿāda) surgen de fuerzas celestiales, de la posición especial de ciertos cuerpos en la tierra, o de personas en la tierra que establecen conexiones con fuerzas celestiales y las ponen en movimiento. Por ejemplo, el sihr (magia), incluso los milagros (muʿjiza) y la karāma (el prodigio de un santo), pertenecen a la primera categoría de este tercer principio. El engaño visual y la destreza manual pertenecen a la segunda categoría. Los talismanes también son sucesos del tercer tipo. (Ishārāt, IV, 158)
El sihr, en sentido absoluto, es algo malo. La parte de los awliyāʾ (amigos de Dios) en esto es que Allah los protege de ello.
