Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

suyūd al-qalb (la postración del corazón)

Los que son la gente del Corán son aquellos que lo preservan actuando conforme a él. Memorizan las aleyas (āyāt) del Corán y, al actuar según ellas, ofrecen bayān (la exposición clara) del mismo. Abū Yazīd al-Bisṭāmī fue …

Los que son la gente del Corán son aquellos que lo preservan actuando conforme a él. Memorizan las aleyas (āyāt) del Corán y, al actuar según ellas, ofrecen bayān (la exposición clara) del mismo. Abū Yazīd al-Bisṭāmī fue uno de ellos. Abū Mūsā Dili afirmó que él no murió antes de ofrecer bayān del Corán. Su carácter era el Corán; él era de su gente.

Entre la gente de virtud, los que son gente del Corán también son de la gente de Allah, pues el Corán es el kalām (la palabra) de Allah. Su kalām (palabra) es Su conocimiento, y Su conocimiento es Su Esencia (Dhāt). Sahl ʿAbd Allāh al-Tustarī alcanzó esta estación (maqām) a la edad de seis años. Por ello, su inicio en este camino fue la postración del corazón (suyūd al-qalb). Muchos de los walī (amigos de Dios) de Allah, elevados y longevos, han muerto sin alcanzar el estado (ḥāl) de la postración del corazón que él alcanzó, aunque hayan realizado la estación de walāya (amistad con Dios) y hayan permanecido firmes (sābit-qadam) en esa estación, sin saber jamás que el corazón podía postrarse. Cuando el corazón llega a estar en estado de postración, nunca levanta su cabeza de la postración. La postración del corazón es su firmeza (thabāt) sobre ese único paso, que está por encima de ellos y es la fuente de muchos pasos. (Futūḥāt, II, 22-23)

Suyūd al-qalb (la postración del corazón) es, mientras se actúa con los miembros, aniquilarse (fanāʾ) sólo en Él durante la contemplación (mushāhada) del Real (al-Ḥaqq), de modo que uno no se ocupe de nada más que de Él y no aparte la mirada de Él. (Kāshānī, 100; Jāmiʿ, 85)