Es el vuelo del qalb (el corazón) en el progreso espiritual (terakki) mediante la iluminación de su luz. En el contexto de los remedios, su esencia es entrar en el camino del tawhid (la unicidad de Dios) por la guía de la ḥikma (sabiduría), y refinar la baṣīra (la visión espiritual) para la claridad de los destellos de las manifestaciones de luz, gracias a la fuerza de la himma (aspiración espiritual). En cuanto a los estados espirituales (aḥwāl), su esencia es ser atraído hacia la Presencia Divina por el poder de la baṣīra, y arder con la luz de la belleza debido a un anhelo excesivo.
En el contexto de la santidad (walāya), su esencia es quedar extasiado en los lugares de postración ante la Belleza Divina, y cortar todo vínculo salvo con Allah para desgarrar los velos de la Majestad. En las realidades (ḥaqāʾiq), ināba (el retorno a Dios) es refugiarse en la luz de la unicidad de la Esencia ante el dominio y la influencia abrumadora de la multiplicidad de los atributos. Finalmente, la esencia de la ināba es aniquilarse en la misma unidad del (verdadero) wujūd (existencia), y liberarse de las formas de determinación mediante la contemplación del Absoluto (muṭlaq). (Jāmiʿ, 274)
Según los sabios, hay tres condiciones para la tawba (el arrepentimiento): sentir remordimiento por los pecados pasados.
