No es como la participación. La razón es que las cosas creadas posteriormente, así como los significados como presencia (ḥuḍūr) y estar presente (ḥāḍir), se conocen a través del intelecto. Así, tales cosas, en cuanto a rango, están más cerca de nosotros que el ghayb (lo oculto) que se conoce por medio del intelecto. A partir de aquí, debes comprender y reflexionar. (Insān, I, 43)
Uno de los niveles de existencia (wujūd) es el nivel de la Esencia Divina (Dhāt-i Ilāhī). Este nivel, por ciertos aspectos, se denomina la Esencia Absoluta y Sagrada (Mutlaq Muqaddas Dhāt), es decir, Allah, quien está santificado de otras nisba (relaciones) y manifestaciones (tajallī). Por esta razón, se le llama el ghayb al-ghayb (el oculto de lo oculto). Por ello, los sufíes han llamado a este nivel la Esencia Divina simple, porque las expresiones son incapaces de describirla y las indicaciones (ishāra) se interrumpen antes de alcanzar el límite de su pabellón. Por esta razón, ese nivel se llama el ghayb munkataʿ al-ishārāt (el oculto donde las indicaciones se interrumpen).
