Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

y el Vestir de la Jirqa (Hırka) (Glosario de Sufismo)

Es uno de los caminos de los sufíes posteriores, basado en tener una buena opinión (ḥusn al-ẓann) acerca de su predecesor. (Anwār, I, 30) Existen condiciones para investir al murīd (el discípulo) con la jirqa (hırka, …

Es uno de los caminos de los sufíes posteriores, basado en tener una buena opinión (ḥusn al-ẓann) acerca de su predecesor. (Anwār, I, 30)

Existen condiciones para investir al murīd (el discípulo) con la jirqa (hırka, manto sufí). El murīd debe vestir esta prenda en el sentido verdadero, de acuerdo con los maqām (estaciones espirituales) de perfección (kamāl), para ennoblecerse así. La condición es la siguiente: Allah, el Altísimo, ha decretado que, al quitar la jirqa del murīd, éste elimine los rasgos censurables presentes en sí mismo. No importa si la jirqa es un gorro, un manto, un chal o una camisa. Tras quitarse esta jirqa, no debe quedar en el murīd ninguna oposición relacionada con akhlāq (los rasgos de carácter) reprobables, ni nada del nafs (el ego / alma inferior) y su egotismo. Por el contrario, su bāṭin (interioridad) debe volverse como la de un niño, de quien se han borrado completamente todas las bajezas.

Después de esto, el shaykh le inviste con otra jirqa similar a la que antes se quitó. Así, el shaykh otorga al murīd la porción del akhlāq muhammadí (carácter) que considera adecuada para él, en su totalidad. Este akhlāq se alcanza mediante el tratamiento, la lucha espiritual (mujāhada) y la disciplina ascética (riyāḍa). Así, el murīd se tiñe con el color de este akhlāq. Después de esto, casi nunca se manifiestan en él el egotismo del nafs ni los akhlāq reprobables. (Anwār, II, 100)

(Véase también: murakkaʿa/murakkaʿāt)