Emociones y estados espirituales como la tristeza, el remordimiento, la modestia, ḥajal (vergüenza), la reverencia, la admiración y hayba (admiración) son actos del qalb (el corazón), y se consideran ḥāl (estados espirituales) y maqām (estaciones espirituales). Cada acto exterior (ẓāhirī) e interior (bāṭinī) tiene su propio conocimiento, comprensión, bayān (exposición clara), modo de entender, su propia ḥaqīqa (realidad interior) y su propio éxtasis (wajd). Hay pruebas de la validez de cada acto exterior e interior en las aleyas (āyāt) del Corán y en la sunna del Profeta (la paz y las bendiciones sean con él). Quien conoce esto es un sabio, y quien no lo conoce es un ignorante. (Lumaʿ, 43)
La ciencia de la sharia (ʿilm al-sharīʿa) tiene tres pilares: el Libro, la Sunna y el consenso de la comunidad (ijmāʿ al-umma). (Hujwīrī, 18)
(Véase también sharia-ḥaqīqa)
ʿIlm al-taʿbīr (la ciencia de la interpretación de los sueños): ʿIlm al-taʿbīr te enseña el camino de la expresión proverbial. Porque el sueño es una parte de la profecía. Por ejemplo, el sol visto en un sueño se interpreta como un sultán. Existe una semejanza espiritual entre el sol y el sultán, es decir, que lo que surge de su influencia abarca todo. Asimismo, dado que la luz del sol se difunde en el mundo por medio de la luna en su ausencia, la luna se interpreta como un visir. De igual modo, cuando el sultán está ausente, su influencia se refleja en el pueblo por medio del visir. (Mishkāt, 73)
(Véase también ruʾyā)
