Clásicos del sufismo · julio 8, 2026

elviye-i hamd

Existen siete estandartes llamados elviye-i hamd (estandartes de la alabanza). Serán entregados al Mensajero de Dios (la paz sea con él) y a quienes, entre los Muhammadiyya, sean sus herederos. En el estandarte están …

Existen siete estandartes llamados elviye-i hamd (estandartes de la alabanza). Serán entregados al Mensajero de Dios (la paz sea con él) y a quienes, entre los Muhammadiyya, sean sus herederos. En el estandarte están inscritos los nombres de Allah. El Día de la Resurrección, cuando nuestro Profeta se establezca en el Maqām-i Maḥmūd (la Estación Loada), alabará y ensalzará a su Señor con esos nombres.

Cuando se le preguntó acerca de la intercesión, dijo: Alabaré a Allah con alabanzas que aún no conozco. Esas alabanzas son los nombres con los que Allah, Glorificado y Exaltado sea, será ensalzado de una manera acorde a la majestad de ese lugar. Allah, Exaltado sea, no es ensalzado sino con esos nombres. Los nombres de Allah, Exaltado sea, son desconocidos. Sabemos y creemos que en el Paraíso hay cosas que los ojos no han visto, los oídos no han escuchado y que no han pasado por la mente humana. Asimismo, no podemos ni imaginar qué felicidades, ocultas para nosotros hasta ahora, nos esperan en la Otra Vida.

Todo lo que hay de este tipo de cosas, se basa en el nombre divino que las origina. Puesto que Allah, Exaltado sea, nos ha manifestado Sus nombres como gracia y favor, debemos conocerle y, en correspondencia, alabar y ensalzar a Allah. Esto es la alabanza de glorificación o la alabanza de afirmación. (Futūḥāt, II, 145)