Es todo lo que está abarcado y contenido. Es tanto la Realidad (al-Ḥaqq) como la creación (khalq). Es preeterno (qadīm) y originado (ḥādith). Felicito a quien conoce su nafs (el ego / alma inferior) como yo la conozco, porque al conocer su nafs, conoce a su Señor. (Marātib, 41)
Los caminos más abarcadores para alabar a Allah de la manera más hermosa (Cimi'), es decir, masālik-i jawāmiʿ al-isniyya/masālik-i jawāmiʿ al-ashyāʾ, consisten en mencionar a Allah, el Altísimo, no con los atributos que describen Su Esencia (dhāt), sino conociendo y presenciando Su Esencia junto a Sus atributos activos, e invocarlo con los Nombres que pertenecen a Su Esencia (asmāʾ dhātiyya). Esta Esencia absoluta es el origen de todos los Nombres de Allah, el Altísimo. La forma más alta y grandiosa de respeto y exaltación hacia Él es la glorificación absoluta en la que se Le alaba con todos Sus atributos. Si quien hace dhikr (recuerdo) alaba a Allah con los atributos de conocimiento (ʿilm), wujūd (existencia) o qudra (poder), limita su respeto y alabanza a esas cualidades. Sin embargo, si alaba a Allah con los Nombres propios de Su Esencia, como al-Quddūs, al-Subbūḥ, al-Salām, al-ʿAliyy, al-Ḥaqq y otros similares, que exaltan en mayor grado todos Sus Nombres, universaliza su respeto de la manera más perfecta. (Kāshānī, 83; Jāmiʿ, 97)
