Clásicos del sufismo · julio 5, 2026

112. Sabiduría: El Retardo de la Aceptación

¡No pretendas exigir un derecho a tu Señor ni te atrevas a objetar porque la respuesta a tu dua (la súplica) se retrase! Más bien, objeta a tu propio nafs (el ego / alma inferior) por su falta de adab (buena conducta) …

Hikem-i Ataiyye 112. sabiduría texto árabe

¡No pretendas exigir un derecho a tu Señor ni te atrevas a objetar porque la respuesta a tu dua (la súplica) se retrase! Más bien, objeta a tu propio nafs (el ego / alma inferior) por su falta de adab (buena conducta) ante la demora.

Traducción en verso

No objetes jamás a Allah

Diciendo: "No se cumplió mi petición"

Objeta sólo a tu propio nafs

Diciendo: "No se cumplió mi adab (buena conducta)"

al-Qasas 28:77.

La aparición del color de la multiplicidad proviene de la luz del nur (luz divina) de hudā (la guía) / El cambio de las formas de las cosas de un color a otro es efecto de la iluminación.

Explicación

Cuando levantas tus manos ante tu Señor y pides algo, sea para el Más Allá o para este mundo, y tu dua (la súplica) no es respondida de inmediato, debes mantener una buena opinión de Allah y no objetarle. Porque el Altísimo, que hace lo que quiere y pregunta a todos por sus actos, pero Él mismo nunca es interrogado por Sus acciones, está por encima de toda objeción (no rinde cuentas a nadie). El único que merece ser cuestionado y objetado es el nafs (el ego / alma inferior), que por su demora en el adab (buena conducta)—es decir, por su lentitud en cumplir los mandatos divinos—queda rebajado. Pues hacer dua (la súplica) a Allah sólo para que se acepte tu propio deseo es contrario al adab de la servidumbre. Pensar que la dua no ha sido aceptada simplemente porque tu petición se retrasa es también una acción reprobable y digna de castigo. En efecto, que se satisfaga una necesidad no significa que la respuesta a la dua deba ser exactamente como se pidió. Más bien, el retraso en la aceptación de la dua puede deberse a una sabiduría, como que un beneficio que la ciencia divina ha decretado llegue más adelante. Por tanto, en vez de objetar al Señor Sabio por el retraso en la aceptación de tu petición, es sin duda mejor criticar, disciplinar e instruir al nafs al-ammāra (el alma que ordena el mal) por su mal adab.