
¡Si tu unión con el Real (Ḥaqq) Altísimo sólo pudiera realizarse tras la aniquilación de los defectos y la eliminación de las pretensiones, esto jamás sería posible! Pero si Él quiere conducirte a la unión consigo mismo, cubre tus atributos con Su atributo, tus cualidades con Su cualidad. Así, tu unión con el Excelso Dios no se alcanza por tu esfuerzo y obras hacia Él, sino únicamente por la gracia divina que de Él se manifiesta hacia ti.
Traducción Poética
Si la unión con el Real dependiera de la aniquilación de defectos y pretensiones,
¿Sería posible para ti la unión con Allah Altísimo?
Pero si el Señor desea embriagarte con la unión,
Cubre tus cualidades con las Suyas, tu descripción con la Suya, mediante clara manifestación.
Tu unión con Él es sólo por Su don hacia ti,
No es posible la unión con el Real mediante esfuerzo y obras.
Explicación
La unión (wuṣla) con Allah Exaltado sólo es posible mediante la aniquilación de los atributos del nafs (el ego / alma inferior) y la eliminación de los apegos del qalb (el corazón). Sin embargo, dado que estos son inherentes a la naturaleza (ṭabīʿa) del nafs, su aniquilación y eliminación no pueden concebirse como posibles por el ser humano mismo. Pues incluso el intento de eliminar los malos estados y las pretensiones forma parte de los defectos y pretensiones que deben ser eliminados. Así, la unión sería imposible. Pero cuando Aquel cuyas acciones no son cuestionadas, Allah, desea llevar a un murīd (el discípulo) a la celda de retiro de la unión, oculta en él los atributos de la servidumbre y manifiesta los atributos de la Señoría, anulando las cualidades humanas y haciéndolo subsistir con los atributos divinos. Esta realidad, que es un signo del amor eterno de Allah por Su siervo, está indicada en el siguiente hadiz qudsi: «Mi siervo se acerca a Mí mediante las obras supererogatorias hasta que Yo lo amo. Cuando lo amo, soy su oído con el que oye, su vista con la que ve, su mano con la que toma y su pie con el que camina.»
Por lo tanto, en esta estación de la unidad (maqām al-waḥda) y en este santuario de la unión, dado que no puede concebirse voluntad ni elección alguna fuera de la de Allah Altísimo, el sālik (el viajero espiritual) se convierte en caminante hacia el palacio divino de la unión no por su propio esfuerzo y obras, sino por la generosidad y la gracia de Allah Altísimo. La afirmación de Abu al-‘Abbās al-Mursī: «Los amigos de Dios (awliyāʾ Allah) no pueden alcanzar a Allah hasta que no abandonen el deseo de unión», también aclara este significado.
