
El amigo verdadero es aquel que, aun conociendo tus faltas y defectos ocultos, te muestra favor y te acepta en su cercanía; y ese no es otro que el Señor Generoso y Misericordioso, Allah. Y los mejores entre aquellos con quienes puedes entablar amistad son quienes te aman y desean sin buscar ningún beneficio de ti.
Traducción Poética
El amigo leal es quien, conociendo tus defectos, sigue siendo tu compañero;
Y en todo el mundo, ese no es otro que la Esencia Pura del Señor Sublime.
Entre los compañeros y amigos que comparten tu compañía,
El mejor de los amados es quien se vuelve hacia ti sin ningún interés oculto.
Explicación
El Altísimo, Quien conoce lo oculto, está al tanto de las faltas de Sus siervos, pero aun así no deja de derramar Su ayuda y bendiciones sobre ellos. Las deficiencias humanas que provienen de la naturaleza propia no impiden las sublimes manifestaciones divinas. Los grandes maestros del sufismo (taṣawwuf), adornados con la moral divina, tampoco dejan de educar e instruir a sus discípulos (murīd), ni de transmitirles los secretos de la vía sufí (tariqa), aunque conozcan sus defectos reales.
Sin embargo, la amistad de aquellos de visión corta que no pueden percibir los defectos ocultos de quienes comparten su intimidad, desaparece tan pronto como se revelan las faltas y defectos. Tales personas no son verdaderos amigos ni amados. De igual modo, quienes mantienen compañía y muestran intimidad con fines de beneficio o interés personal, tampoco pueden ser amigos sinceros. Pues, si sus objetivos personales no se cumplen como esperaban, su afecto y amistad desaparecen de inmediato y llegan a su fin. Así, entablar amistad para evitar perjuicio o procurar beneficio es como escribir sobre el agua. Por lo tanto, el amor y el afecto desinteresados pertenecen solo a Allah, Quien, sin esperar beneficio alguno, provee a los siervos pecadores sin tener en cuenta sus faltas y defectos; así, solo a Él se le debe reconocer como el amigo verdadero.
