
Si el Altísimo hace que la gente te elogie aunque no seas digno de ello, entonces tú también alaba y ensalza al Altísimo con los atributos que corresponden a Su majestad divina.
Traducción en verso
Si, siendo indigno, Él hace que el pueblo te alabe
Entonces tú, con los atributos que Él merece, alaba a la Verdad
Explicación
El creyente perfecto (kāmil muʾmin) es aquel que no ve en sí mismo ninguna cualidad digna de elogio o alabanza. Aunque sabe que es deficiente tanto por carencias esenciales como accidentales, cuando el Ocultador de faltas, el Altísimo, hace que sea elogiado entre la gente por Su generosidad y gracia, la cortesía de la servidumbre exige que, como forma de agradecer este favor, él también alabe al Señor Altísimo (Cenāb-ı Mevlā) con los elevados atributos que Él merece, en la medida en que su lengua se lo permita, y que no se deje llevar por el orgullo ante las palabras de elogio dirigidas a sí mismo.
La gente del mundo ama, sin duda, a quienes ama la Verdad, pues el corazón es el lugar donde surge este sol de manifestación.
