
Quien se asombra de que el Exaltado (Allah) pueda salvarlo de la esclavitud de la lujuria y sacarlo del lodazal de la negligencia, atribuye incapacidad al poder divino. Sin embargo, Allah, Altísimo sea, es capaz de todo.
Traducción Poética
Ser salvado de la mano de la lujuria, ser sacado del juramento de la negligencia—
Si alguien se asombra de esto del Conocedor de los Secretos,
En verdad ha atribuido incapacidad al poder de la Verdad,
Pero el Exaltado es capaz y vencedor sobre todas las cosas.
Explicación
No importa cuánto una persona esté esclavizada por la lujuria (shahwa) y sumergida en el océano de la negligencia (ghafla), no debe dudar jamás de que el Exaltado (Allah) puede aún otorgarle hudā (la guía) y conducirlo a la salvación. Pues tal duda equivale a atribuir incapacidad al poder divino del Omnipotente (al-Qadir). Sin embargo, Allah, el Señor de los mundos, es plenamente capaz de otorgar hudā y liberación. Por lo tanto, todo murīd (el discípulo) debe mantener la esperanza en la misericordia divina y en las efusiones del Autosuficiente (al-Samad), y debe refugiarse en la puerta del Señor (Allah) con total humildad y abatimiento, aguardando las manifestaciones divinas. Así, el Verdadero (Allah), quien facilita todas las cosas, aliviará su carga y hará fácil toda dificultad. Porque si Allah quiere conceder perdón y absolución a un siervo afligido, lo hará conforme a Su complacencia, perdonará sus pecados pasados incluso por una obra sencilla, y a partir de entonces le concederá Su ayuda divina. De este modo, lo conducirá del valle del extravío al sendero de la hudā, elevará sus grados, borrará sus pecados, corregirá sus obras, purificará sus estados (ḥāl) y lo convertirá en un ejemplo de virtud.
No importa cuán criminal sea yo, no pierdo la esperanza en Su generosidad; Nadie puede interponerse entre el Señor y el siervo.
