Clásicos del sufismo · julio 5, 2026

199. Sabiduría: A Veces el Mal Revela el Valor del Bien

Muy a menudo, la llegada sobre ti de las oscuridades del nafs (nafs, el ego / alma inferior) es para que los dones del Altísimo te sean dados a conocer a través de ellas. Traducción Poética Muchas veces descienden sobre …

Hikem-i Ataiyye 199. hikmet Arapça metni

Muy a menudo, la llegada sobre ti de las oscuridades del nafs (nafs, el ego / alma inferior) es para que los dones del Altísimo te sean dados a conocer a través de ellas.

Traducción Poética

Muchas veces descienden sobre ti las oscuridades del nafs

Para hacerte conocer las luces de la gracia de la Presencia Divina

Explicación

Las oscuridades son lo opuesto a las luces. Allah el Altísimo ha creado todas las cosas en pares para dar a conocer que la verdadera unidad (tawhid, la unicidad de Dios) es exclusiva de Su Esencia. Por ello, en el mundo no hay luz ni cosa luminosa sin que exista frente a ella una oscuridad o cosa oscura. Según la sabiduría de que las cosas sólo se manifiestan por sus opuestos, toda oscuridad corresponde al grado de la luz que la enfrenta. Aquí, por oscuridades se entienden los deseos, las desobediencias y las negligencias. Por ser medio de dones se entiende las luces de las efusiones y manifestaciones que aparecen en el qalb (qalb, el corazón) cuando uno se despoja de las oscuridades del nafs y se vuelve hacia Allah.

Así, del mismo modo que los peces, aunque siempre están en el mar, desconocen la existencia del mar, también los ahl Allah (la gente de Allah) cuando están sumergidos en las luces sublimes, pueden no ser conscientes de la existencia de esas luces. Por ello, para dar a conocer el valor de la bendición de la presencia en la unión, el deleite de las luces, el gozo de dhikr (dhikr, el recuerdo de Dios) y el valor de la esencia de los secretos, y para cumplir con el deber de shukr (shukr, la gratitud), el Señor ha hecho conocer la realidad y ha revelado la sabiduría a esta gente de Allah mediante la llegada, en los momentos de separación, de oscuridades veladoras y densidades ocultas.

O bien, dado que la continuidad de las luces puede llevar al orgullo y al alejamiento de la sharia (sharia, la ley sagrada), el ataque de la oscuridad del nafs y la densidad natural sirve como advertencia de Allah al murid (murid, el discípulo) sincero, despertándolo del sueño de la negligencia. En ambos casos, la llegada de las oscuridades es una bendición que reúne las efusiones espirituales, aunque a veces puede aparecer como prueba o castigo. Esto se reconoce por sus signos e indicios. Pues el flujo continuo de las oscuridades del deseo y el hecho de que el murid ande siempre entre desobediencias sin serle concedida la tawba (tawba, el arrepentimiento) no es una bendición, sino más bien, como dice la aleya: "Así pues, los sorprendimos de repente" (al-A'raf 7:95), una prueba contundente de que se trata de un castigo severo con un final funesto.