
Siempre que las llegadas divinas (ilāhī wāridāt) te alcancen, eliminan tus costumbres habituales del nafs (nafs, el ego / alma inferior). Porque cuando los gobernantes entran por la fuerza en una ciudad, cambian el antiguo orden de esa ciudad.
Traducción Poética
Siempre que las llegadas del Real (wāridāt-i Ḥaqq) entren en tu corazón
Transforman de inmediato tus costumbres habituales del nafs
Pues si los soberanos entran en una ciudad por la fuerza
Sin duda cambian las condiciones de esa ciudad
Explicación
Si una persona permite que el corazón, que es el lugar de manifestación divina, sea ocupado por la naturaleza animal y los deseos del nafs, recuperarlo depende de la llegada sucesiva de las llegadas divinas (wāridāt). Cuando Allah, el Altísimo, toma el dominio de este lugar de manifestación con el ejército de las llegadas divinas (wāridāt), expulsa los estados negativos arraigados y en su lugar establece estados elevados y cualidades loables. Y preserva la importancia original y especial del corazón. Porque el hecho de que la persona esté dotada de los estados naturales mencionados desde la creación no significa nada ante el soberano de la manifestación, que es al-Qahhār (el Subyugador) y absoluto.
