
El autor, refugio de la maʿrifa (el conocimiento de Dios), dice en sus palabras sabias escritas a algunos de sus hermanos: "Sepan que los comienzos indican los finales, y quien tiene su comienzo con Allah, su final también retornará a Él."
Traducción en Verso
Dijo la palabra decisiva con Muhammad en un libro
Ibn ʿAṭāʾ la escribió para algunos hermanos
Los comienzos de los asuntos, sin duda
Son siempre un espejo de sus finales
Aquel cuyo principio, sin duda, es con el Real (al-Ḥaqq)
Su final es la asamblea divina
Explicación
Que los comienzos de los asuntos sean un espejo de sus finales significa que el estado final de un murīd (el discípulo) ya es conocido y evidente desde el principio. Pues está comprobado por la experiencia de los dotados de discernimiento que un sālik (viajero espiritual) que se esfuerza en la adoración y la disciplina ascética desde el inicio pronto alcanzará grandes aperturas (futūḥāt) y llegará a la estación deseada, mientras que un murīd cuyo comienzo se basa en la debilidad y la negligencia, por el contrario, terminará en el remordimiento debido a la falta de efusiones espirituales (fuyūḍāt). Por lo tanto, el sālik cuyo principio es la maʿrifatullāh (maʿrifa, el conocimiento de Dios)—al vincular todo su esfuerzo, dificultades y actos de adoración a la confianza en Allah—tendrá, sin duda, su final en la unión con Allah.
