Clásicos del sufismo · julio 5, 2026

279. Sabiduría: Deja a los Negligentes, Que Se Entretengan

Y si alguien pregunta: “El gozo de los ojos está en la oración, pues es evidente que la oración es una gracia de Allah. Así como Allah Altísimo dice en Su Libro Sabio: ‘Di: En el favor de Allah y en Su misericordia, en …

Hikem-i Ataiyye 279. hikmet Arapça metni

Y si alguien pregunta: “El gozo de los ojos está en la oración, pues es evidente que la oración es una gracia de Allah. Así como Allah Altísimo dice en Su Libro Sabio: ‘Di: En el favor de Allah y en Su misericordia, en eso que se regocijen’ (Yūnus 10:58). ¿Cómo entonces no alegrarse con la oración, y cómo no estar el gozo de los ojos en la oración?”—sepa que esta noble aleya, para los de maʿrifa (el conocimiento de Dios) que reflexionan sobre el secreto de la dirección, sin duda insinúa y señala la mejor respuesta. Pues Allah Altísimo dijo: ‘Que los creyentes se regocijen en el favor y la misericordia divina.’ No dijo: ‘Alégrate tú, oh Muhammad.’ Es decir, Allah Altísimo, dirigiéndose a Su amado, dijo: ‘Di a los creyentes que se regocijen con la gracia y el favor divinos. Pero tu alegría y gozo sean sólo con el Señor Generoso, fuente de todas las gracias.’ Así como en otra noble aleya dice: ‘¡Di: Allah! Luego déjalos, que se entretengan en lo que se han sumido’ (al-Anʿām 6:91).

Hikem-i Ataiyye 279. hikmet Arapça metni

(Sabiduría de la respuesta)

Traducción Poética

Si un preguntador pregunta por el gozo,

Sin duda, se halla en la oración.

Pues la oración es una gran gracia del Creador Generoso,

La esencia misma de la gratitud, un favor del Noble Hacedor.

¿Cómo no llenarse de felicidad con ella?

¿Cómo no habría deleite y gozo en ella?

Sin embargo, Allah Altísimo dijo al Profeta,

Así ordenó a ese noble líder:

Oh Mi amado, di a los creyentes,

Que se regocijen con la gracia de Allah.

Sabe que la aleya insinúa la respuesta,

al secreto de la dirección.

Pues Allah dijo, que la comunidad se regocije,

No dijo: ‘Alégrate tú, oh Muhammad.’

Di que la gracia y el favor de Allah

Siempre les traigan alegría.

Pero la verdadera causa del deleite es sólo

Aquel que otorga todo bien, el Benefactor Atemporal.

En otra aleya, al Orgullo de los Mundos,

Dio orden y explicación:

Di, y luego, lleno de gozo,

Apártate de quienes siguen sus deseos.

Explicación

Resumen de la pregunta: Dado que la oración es una gracia divina para la gente de iman (la fe), y la noble aleya ordena regocijarse en el favor de Allah Altísimo, ¿cómo puede decirse que la oración no es causa de gozo? ¿Cuál es el obstáculo en este asunto?

Resumen de la respuesta: Aunque la oración, en sí misma, implica gozo y alegría para los que están velados (de lo Divino), para el noble Profeta—que es aniquilado en su nafs (el ego / alma inferior) y subsiste con el Real (fanāʾ y baqāʾ), y cuyo deleite y tranquilidad dependen del testimonio de la manifestación divina—la oración no necesariamente trae gozo.

Para el ojo muhammadiano que contempla al Real, lo que trae gozo no es simplemente la oración, sino más bien el testimonio de Allah Altísimo, que se manifiesta en la oración. En la aleya mencionada, no es el noble Mensajero a quien se le ordena regocijarse en la gracia y el favor divinos, sino más bien a los Compañeros (ṣaḥāba) y a los creyentes. Así, contrariamente a la afirmación del preguntador, se establece el sentido pretendido. Pues en esta aleya, Allah ordena al Profeta que instruya a los creyentes a regocijarse en la gracia divina, pero la causa del gozo del Profeta queda excluida. Así, se hace claro que el gozo del Mensajero no está en la gracia y el favor, sino en el testimonio de la misma Fuente de todo bien y generosidad, la Presencia Divina. Así como la aleya: ‘¡Di: Allah! Luego déjalos, que se entretengan en lo que se han sumido!’ (al-Anʿām 6:91), lo expresa con una prueba eterna y sublime. Pues la intención divina al ordenar al Profeta: ‘¡Di: Allah!’ es indicar: ‘¡Que tu deleite y gozo sean sólo con Allah!’ El significado de la orden: ‘Y deja a quienes, jugando, están ocupados en asuntos mundanos’, es que para quienes no pueden trascender su nafs al-ammāra (el ego imperioso) y permanecen bajo la influencia de las sugestiones satánicas, su gozo y alegría surgen del testimonio de todo lo que no es Allah (mā siwā Allāh), debido a su negligencia respecto al Real. Así, no prestes atención a esos estados llenos de negligencia.

En cuanto al gozo de los demás que oran: su gozo ciertamente se halla en la oración y por medio de la oración, y su parte en el gozo único del Profeta por el testimonio es proporcional y perfecto según el grado de su progreso espiritual. Especialmente para quienes carecen de humildad y presencia en la oración y están afligidos por sugestiones satánicas, no sólo no encuentran gozo en la oración, sino que la oración se convierte en un lugar de ansiedad y duda, una causa de angustia y tristeza. Así, se ven obligados a luchar y defenderse en la oración para disipar estas distracciones y alcanzar humildad y presencia. Por esta razón, el shaykh de los gnósticos, ʿAbd al-ʿAzīz al-Mahdawī, dijo: ‘El gozo de la oración no puede ser alcanzado por quienes están ocupados luchando contra las sugestiones del nafs y defendiendo contra las insinuaciones satánicas. Más bien, el gozo mencionado es propio de los que atestiguan, que han sido liberados de la carga de la lucha y la defensa.’

El más perfecto manifestante del Real es Muṣṭafā; todas sus acciones son las acciones de Allah.