
¡Oh murīd (el discípulo) virtuoso! No te dejes llevar por la ansiedad respecto a los asuntos mundanos, para que así encuentres sosiego. Pues la planificación (tadbīr) también está sujeta a la voluntad y al decreto (taqdīr) de Allah. Por tanto, no te impongas como obligación aquello que otro ha hecho en tu nombre.
Traducción Poética
Abandona la planificación y permanece tranquilo
Oh amado, no hagas obligatorio para ti el mandato de otro
Aunque exista voluntad parcial y no sea coacción,
¿Quién puede actuar en contra del decreto del destino?
Explicación
El Excelso (Ḥaqq Taʿālā) ha hecho que la planificación (tadbīr) sea un atributo exclusivo de la divinidad, y el tawakkul (la confianza en Dios) el requisito de la servidumbre. Por ello, el siervo que desea ocuparse únicamente de la planificación está completamente equivocado. Más aún, al abandonar el deber de la servidumbre y asumir la señoría, se opone al decreto divino, lo que conduce a su ruina y a su alejamiento del Ḥaqq (la Verdad). Esta sugestión satánica es una cualidad nafsānī (relativa al nafs, el ego / alma inferior) que pretende desviar a los sāliks (viajeros en el camino) que se dirigen al santuario especial del Misericordioso (al-Raḥmān). Se debe esforzar por limpiar esta sugestión del qalb (el corazón) enfermo mediante abundante dhikr (el recuerdo de Dios) y la vigilancia interior (murāqaba).
El resultado de esta sabiduría no es abandonar la planificación por completo. Más bien, es dejar de lado aquella planificación que lleva a la inmersión en el mundo y provoca la negligencia. De hecho, recurrir a la planificación de manera sencilla para asegurar el sustento y la continuidad de la vida es conforme a la sabiduría y a la sharia (la ley sagrada). Sin embargo, los hombres de ḥaqīqa (la realidad interior) ni siquiera consideran permisible este grado de planificación. Sehl al-Tustarī (que Allah tenga misericordia de él) dijo al respecto: “¡Abandonad la planificación que envenena a las personas y enturbia sus corazones!” El shaykh Abū’l-Ḥasan al-Shādhilī (que Allah tenga misericordia de él) también dijo: “Si la planificación es necesaria e indispensable, entonces planificad para no planificar.”
Abandona tu planificación, pues el decreto es de Hudā (Dios); Tú no eres nada—esos egos son todo ilusión y conjetura.
