
Los influxos espirituales (wāridāt) que te llegan del Exaltado son sólo para que, por medio de ellos, llegues a Él.
Traducción Poética
La sabiduría del Señor al otorgarte un flujo
Es que sólo con ese flujo llegas a Su umbral
Explicación
La palabra wārid (influxo espiritual) en el lenguaje del sufismo (taṣawwuf) se refiere a los estados de maʿrifa (el conocimiento de Dios) y las sutilezas espirituales (luṭaf) que llegan al qalb (el corazón). Así, el murīd (el discípulo) sincero, cuyo corazón se ilumina con ello, ve la verdad como verdad y la falsedad como falsedad, y se vuelve apto y preparado para entrar en la presencia de la Unidad Divina (ḥuḍūr-i aḥadiyya). Porque la presencia del Haqq (la Realidad) no es accesible a ningún corazón oscurecido por fines mundanos y deseos nafsānī (del nafs, el ego / alma inferior).
Si Satanás no se hubiera enorgullecido y ensoberbecido con su propio rango, ¿habría sido expulsado de la puerta del Señor? Luṭaf (sutilezas espirituales): Sentimientos sutiles. Son señales que brillan en la mente, aparecen a través de la comprensión y, debido a la delicadeza de su significado, no pueden expresarse. Surgen del qalb. Aquellos que poseen un qalb puro, mediante las manifestaciones divinas (tajallī), se llenan de luz y, embriagados con el vino del amor, exclaman: "¡Allah basta, todo lo demás es vano!" Los wāridāt mencionados, como si guiaran al murīd sincero, actúan como un campo de luz enviado por adelantado como guía para llegar a la presencia del Señor. Esto lo atestigua perfectamente el siguiente hadiz: "Aunque los muftíes te hayan dado una fatwa y haya muchos que te muestren el camino, aun así pide la fatwa a tu qalb."
Lo que desees, ve y pídelo a Él; el gran umbral de la hudā (la guía) es el corazón.
